Si hay alguien verdaderamente versátil, capaz de defender una cosa y la contraria al mismo tiempo, eso lo apreciamos claramente en la clase política.
Ejemplos de ello son infinitud, pero para muestra baste un botón.
Así es el caso del discurso sobre los trasvases de recursos hídricos en los distintos territorios de España, de forma que el mismo partido defiende una posición en la región del trasvase, y la contraria en la de destino del mismo. Así en Castilla La Mancha hay acuerdo tácito entre PSOE y PP en relación a la negativa a seguir con los trasvases hídricos del Tajo al Segura, en tanto que en Murcia el PP mantiene el discurso contrario de sus homólogos castellanomanchegos, y el PSOE tras el descalabro electoral sufrido por la defensa de las desaladoras, ha girado su discurso, uniéndose al lema popular del “agua para todos”, a ver si le llegan los votos que le faltan.